
Se ha presentado en Venezuela un cambio en los tipos de combustible, enarbolando la bandera de mejorar la calidad del aire que respiramos y la de mejoras en las formulaciones de estas.
Ambas afirmaciones eluden datos que revelarían lo errado de las mismas. Es lamentable como se quiere manipular a los consumidores con informaciones parcialmente ciertas en pos de generar la aceptación de este cambio. Ciertamente, no se requiere ser experto en el área de combustibles para manejar información elemental que da fe de las consecuencias que conlleva el uso de uno u otro tipo de combustible.
Cualquier combustible que utilicemos en un motor de combustión interna requiere la adición de compuestos antidetonantes, cuya función, es vital para el correcto funcionamiento de nuestros motores, al retardar la explosión espontánea del combustible por efecto de las altas presiones y temperaturas, hasta que se produzca la chispa en la bujía. Cuando la explosión no es retardada efectivamente, notaremos el conocido "pistoneo" en nuestro motor, que no es más que la ignición prematura o espontánea del combustible. Esto trata de frenar el pistón o impide que el motor se apague completamente al cortar el suministro eléctrico desde el encendido. Estos aditivos son los que marcan la diferencia esencial entre las gasolinas con y sin plomo.
La gasolina con plomo, tenía varias graduaciones en función de la cantidad de Tetra Etilo de Plomo (antidetonante) que ellas contenían. De este modo una gasolina de 87 oct. era la que menor cantidad de plomo tenía y era apta para motores de baja compresión y bajas revoluciones. La de 95 oct. era requerida en vehículos con elevadas relaciones de compresión o que desarrollan altas revoluciones.
Entorno a este punto, siempre ha existido el mito, errado por cierto, de que la gasolina de 95 oct. produce una mayor potencia. Lo cierto es que la mezcla solo difiere en las cantidades de antidetonante y este precisamente no produce explosión alguna, al contrario, la evita. Lo único que lograban al utilizar alto octanaje si su motor no lo requería, era gastar mas dinero y distribuir mas plomo al aire que todos respiramos. En pocas palabras, sin con la gasolina más barata, su motor no "pistoneaba", esa era la apropiada, la más económica y la menos contaminante.
La nueva gasolina, mal llamada "verde" o "ecológica", es vendida como un producto tan natural que podríamos respirar del propio tubo de escape. Nada más lejos de la realidad, no lo intente, lo que realmente convierte este combustible en una solución más viable ecológicamente hablando, es la capacidad de utilizar en el sistema de escape el famoso catalizador. Con este equipo, y mediante una serie de reacciones químicas se logra retirar gran cantidad de elementos nocivos, subproductos del proceso de combustión. Con los combustibles tradicionales, con un antidetonante a base de plomo, no es posible utilizar este equipo, ya que el plomo se fija a sus celdas y lo obstruye rápidamente.
¿Pero que ocurre si utilizamos gasolina verde en un vehículo sin catalizador?
El antidetonante que se utiliza en este caso puede ser MTBE (Metil Terbutil Ether) o TAME (Ter Anil Metil Ether). Ambos son compuestos a base de ethteres cuyos subproductos del proceso de combustión son tan o más tóxicos que los de los antidetonantes a base de plomo. Estos, no son consumidos en su totalidad durante el proceso de combustión, pero su exceso es eficazmente removido por el catalizador y por la recirculación de gases de escape al motor.
Lo malo es, que si no contamos con los sistemas mencionados, sustancias altamente nocivas pasaran impunemente a la atmósfera y de allí, muy probablemente a nuestros pulmones. Con seguridad todos hemos desgraciadamente respirado estos compuestos, al percibir un fuerte olor parecido a la acetona o alcohol, al pasar cerca del tubo de escape o en una estación de servicio, salud!!, son los etheres del MTBE.
Otra diferencia perjudicial, es que la concentración que alcanza el antidetonante en este tipo de combustibles es de hasta 20%, muy superior a la concentración que requeriría el Tetra Etilo de Plomo, debido al hecho de que es mucho menos eficiente para evitar la combustión espontánea de la mezcla. Esto incrementa por mucho las concentraciones de contaminantes producidas.
Es esto suficiente, no, lamentablemente hay más, este tipo de combustibles producen mayor cantidad de Monóxido de Carbono (CO) que el de los combustible con plomo. Solo para aclarar, el CO, es un gas invernadero, que destruye las moléculas que conforman nuestra capa de ozono, pero que nuevamente nuestro amigo el catalizador (si se tiene) lo convierte en CO2, igual al que todos exhalamos al respirar.
En definitiva, en realidad lo ecológico o verde es el catalizador y los procesos de recirculación de gases, y el uso errado, de gasolina "verde" sin contar con los equipos apropiados, produce daños ambientales y por ende de salud, similares a lo que se obtendría con la ya contaminante gasolina con plomo.
Para algunos la preocupación se puede enfocar en posibles daños al motor, pero sin duda y ante lo descrito anteriormente, pasa a ser irrelevante. De todos modos se puede brevemente aclarar, que la gasolina verde, lo que puede producir en vehículos que por mucho tiempo han utilizado la de plomo, es que ocurra un "lavado" de los depósitos que comúnmente llamamos "carbón". Esto se debe, en parte a la ausencia del plomo que produce un porcentaje de tales depósitos y al hecho de que el nuevo combustible puede presentar mayores propiedades solventes y "autolimpiantes". Como muchos mecánicos sabrán, al retirar estos depósitos, que fungen como un sello, se puede ocasionar que el motor presente consumo de aceite y pérdida de compresión.
En definitiva, si la intención es actualizar los combustibles y disminuir los niveles de contaminantes, realmente se debe aplaudir es la intención de sustituir el antidetonante de la gasolina a compuesto a base de metanol, como actualmente se propone en muchos de los países más desarrollados. De hecho en los Estados Unidos varios estados promueven y adoptan la abolición del MTBE o el TAME, aún considerando que por ley todos los vehículos den contar con catalizador. El metanol que no es consumido en el proceso de combustión, sería absolutamente inofensivo, y adicionalmente su adopción, generaría empleo y reactivación del campo, al provenir esta de la caña de azúcar, entre otros.
Recientemente se han escuchado rumores de convenios con Brasil, quien es líder mundial el la producción de metanol, y Cuba como productor de caña de azúcar, para el uso de este antidetonante. Esto podría representar interesantes relaciones comerciales y un rumbo a una gasolina más "verde".
Ing. Gianluca Merlo